Un formato ligero para productos pequeños
La caja almohada, también conocida como pillow box, se reconoce por sus laterales curvos y su cierre mediante solapas. Es una solución compacta para presentar productos pequeños y ligeros sin recurrir a una caja de mayor volumen.
Funciona bien en regalos corporativos, eventos, retail, papelería, accesorios y pequeños productos gourmet o cosméticos que ya disponen de su envase primario. La medida debe ajustarse al contenido para que la curva cierre correctamente y la pieza mantenga una forma limpia.
Se entrega normalmente plana y se monta rápidamente. Si el producto necesita mucha protección, es pesado o contiene varias piezas, conviene valorar una caja estándar o una estructura con interior.