Un expositor publicitario debe hacer algo más que mostrar una gráfica: tiene que captar la atención, mantener una buena estabilidad y presentar el mensaje de forma clara en el espacio donde se utiliza. Por eso elegimos el formato, el soporte y la estructura según la distancia de lectura, la duración de la campaña y si el expositor estará en una tienda, una feria, un evento o una zona exterior.
Para ferias y congresos, los roll-ups personalizados son una de las soluciones más prácticas cuando necesitas transportar y montar el expositor con rapidez. Si buscas crear un fondo de marca o una zona de fotografía, un photocall personalizado ofrece mucha más superficie visual, mientras que las cajas de luz personalizadas permiten destacar la comunicación mediante gráfica retroiluminada.
En tiendas y puntos de venta, los expositores de mesa personalizados funcionan bien para promociones e información cerca del cliente. Cuando necesitas ganar altura y visibilidad en una entrada, pasillo o zona de paso, los tótems publicitarios y los expositores de suelo permiten presentar el mensaje a mayor distancia.
También desarrollamos soluciones específicas para retail, como cubrealarmas personalizados, que transforman los arcos de seguridad de una entrada en superficies de comunicación, o sistemas de cartelería intercambiable como los marcos Click System.
El objetivo no es utilizar siempre el expositor más grande, sino elegir el sistema que mejor se adapte al espacio, al recorrido del público y a la frecuencia con la que deberá utilizarse o cambiarse la gráfica.